De Pueblos Indígenas en Brasil
Foto: Curt Nimuendaju, 1937

Xerente

Autodenominación
Akwê
¿Donde están? ¿Cuántos son?
TO 3964 (Siasi/Sesai, 2020)
Familia linguística
The printable version is no longer supported and may have rendering errors. Please update your browser bookmarks and please use the default browser print function instead.

Los 250 años de contacto entre los Xerente y los no-indígenas no han afectado la identidad étnica de este pueblo y las rápidas e intensas transformaciones sociales, políticas y económicas de la región en donde viven le han dado la oportunidad, aunque no sin dificultades, de participar activamente en los procesos decisivos que les atañen. En el ojo del huracán del desarrollo económico de la provincia de Tocantins, en la región Norte del país, los Xerente siguen expresando, aunque transformado, el aspecto más tradicional su cultura: su ethos guerrero.

Los nombres

Captão José Maria e familia. Foto: Curt Nimuendaju, 1930
Captão José Maria e familia. Foto: Curt Nimuendaju, 1930

Los Xerente, quienes se autodenominan Akwe, junto con los Xavante (autodenominados A'we) de la provincia de Mato Grosso, constituyen la rama central de las sociedades de lengua Jê. Los Xacriabá, que actualmente habitan en la provincia de Minas Gerais, y los extintos Acroás también son considerados grupos emparentados lingüística y culturalmente con los Xerente. La versión más aceptada es que los no-indios les asiganron el nombre Xerente para poder diferenciarlos de los demás Akwe, particularmente de los Xavante.

Lengua

Los Xerente y los Xavante hablan dialectos de una misma lengua, perteneciente a la familia Jê. Los Xerente mantienen su lengua viva: hasta los cinco años de edad, los chicos solo hablan en lengua indígena y los adultos la utilizan en todos los contextos de la vida cotidiana de sus aldeas. Por su parte, hablan el portugués con fluidez en las conversaciones con no-indios.

Localización

El territorio Xerente, constituido por las Tierras Indígenas Xerente y Funil, se encuentra en el cerrado (tipo de sabana y el segundo mayor bioma brasileño) del Estado de Tocatins , en la parte Este del río Tocantins, a 70 km al norte de la capital de la provincia, Palmas. La ciudad de Toncantínia, entre las dos tierras, ha sido escenario de conflictos y tensiones entre la población no-india y los Xerente. Desde la fundación de la provincia de Tocantins, en 1989, su territorio ha sido un foco de interés regional (y nacional) debido a su ubicación estratégica. Actualmente, está en el centro de una serie de proyectos de desarrollo incentivados por los gobiernos federal y provincial en alianza con el sector privado. Entre ellos, se destacan el Prodecer III, la Hidroeléctrica del Lageado y la expansión urbana de la ciudad de Palmas. Uno de los canales de la hidrovía Araguai-Tocantins, ahora en etapa de evaluación de impacto ambiental, correrá por la margen izquierda del río Tocantins, a lo largo de los 12 km de la frontera oeste del territorio xerente. Tales proyectos, en su mayoría, tienen apoyo de capitales internacionales (en particular japonés) interesados en la producción de granos, básicamente soja. Como resultado, el gobierno de la Provincia y los habitantes no-indios de las ciudades vecinas están presionando a los Xerente para que acepten la construcción de rutas pavimentadas que cruzan sus territorios e interconectan la mayoría de los proyectos citados [datos de 1999].

Población

Dois Krahó visitando os Xerente. Foto: David Maybury-Lewis, 1956
Dois Krahó visitando os Xerente. Foto: David Maybury-Lewis, 1956

En 1999, los Xerente contaban con una población de 1.800 personas distribuidas en 33 aldeas. Algunas estimaciones fueron presentadas en distintos momentos históricos: 2.200 personas en 1851 (Fraile Rafael de Taggia); 1.360 en 1924 (Urbino Viana); 330 en 1963 (Maybury-Lewis); 700 en 1982 (Pastor Rinaldo de Mattos); 1.000 en 1987 (Funai).

Historia del contacto

Aldeia do Lageado. Foto: Arquivo Museu Nacional
Aldeia do Lageado. Foto: Arquivo Museu Nacional

En algunos relatos orales indígenas se especula con la idea de que los Akwe habrían habitado las tierras próximas al mar desde tiempos inmemoriales. Sin embargo, la historiografía oficial señala que los primeros contactos entre los Akwe y los no-indígenas se remontan al siglo XVIII, con la llegada de las misiones jesuíticas y los colonizadores en la región centro-oeste.

En el siglo XVIII, el descubrimiento de minas de oro intensificó la colonización de los territorios indígenas localizados en la antigua Capitanía de Goiás y, entre 1750 y 1790, aparecieron los primeros asentamientos indígenas financiados por la Corona. La finalidad de esos poblamientos era expandir el territorio por medio de la atracción y “pacificación” de distintos grupos indígenas que habitaban en la región. Parte de los Akwe (Xavante, Xerente, Acroá, Xacriabá), además de los Javaé y Karajá, entre otros, vivieron por algún tiempo en estos sitios (Duro, Formiga y Pedro III, también conocido como Carretão), pero luego se rebelaron y huyeron para refugiarse en regiones menos pobladas, al norte de la capitanía.

En la segunda década del siglo XIX, el gobierno de la provincia creó los presidios militares (indígenas) en la región Norte, todavía “infestada” de poblaciones Xavante y Xerente. El objetivo era garantizar la navegación tranquila en el río Araguaia, pero la resistencia indígena persistía, con ataques a los presidios y a las villas de no-indios. Frente a esto, nuevos intentos de asentamientos, particularmente de los Akwe, fueron llevados a cabo por frailes capuchinos que contaban con el apoyo de intervenciones punitivas militares del gobierno. En el poblamiento Teresa Cristina – que hoy corresponde al municipio de Tocantínia –, el Fraile Rafael de Taggia señaló en 1851 la existencia de más de 3.000 Xavante y Xerente. Según la tesis más aceptada, la separación de los dos grupos Akwe ocurrió en el siglo XX: los Xavante habrían migrado para el cerrado de la provincia de Mato Grosso, próximo al río de las Muertes, mientras los Xerente habrían permanecido en las márgenes del río Tocantins.

El siglo XX estuvo marcado por la difícil sobrevivencia de los Xerente al lado de los ocupantes y hacenderos, que poco a poco invadieron lo que restaba del vasto territorio tradicionalmente ocupado por los indígenas. El Servicio de Protección a los Indios (SPI), órgano estatal que antecedió a la Fundación Nacional del Indios (Funai), instaló solo dos puestos de ayuda indígena en la década de 1940, luego de la publicación de los informes del etnólogo Curt Nimuendajú, que denunciaban las pésimas condiciones de vida de los Xerente. En este periodo, llegó a la región una misión baptista, que aún permanece entre los Xerente. Registros de los años 50 en el siglo XX comprueban la preocupación que existía entre las autoridades para demarcar un área destinada a este grupo indígena. En 1972, luego de 200 años de convivencia intensa y conflictiva con sectores no-indígenas – que provocó muertes en ambos bandos –, los Xerente conquistaron su primera área demarcada, denominada en los documentos de la Funai como “Área Grande”. Fueron necesarios 20 años de lucha hasta la demarcación y oficialización de la otra área reivindicada por los Xerente, la Tierra Indígena Funil.

Modo de vida

Los Xerente vivían de la caza y de la recolección en el cerrado, asociadas con algún cultivo complementario. Un vasto territorio fue, por lo tanto, siempre una condición básica para la constitución y reproducción del grupo. No por casualidad, la identidad masculina Xerente está directamente asociada a la condición de “buen cazador”, “caminante” y “corredor”. Las actividades de caza, pesca y recolección, así como la agricultura, están íntimamente asociadas con el conocimiento que los Xerente poseen sobre la naturaleza, sus potencialidades y sus límites.

El ciclo de actividades relacionadas con el cultivo se divide entre la estación seca – designada por ellos como “verano” – y la estación de las lluvias – o  “invierno”. La primera comprende los meses de mayo a septiembre y la segunda de octubre a abril. Los campos de cultivo se encuentran, en su mayoría, en las inmediaciones de las aldeas, al lado de arroyos y riachuelos próximos a la vegetación riparia. Otra forma de agricultura muy utilizada por los Xerente son los campos cultivados junto a la margen del río Tocantins, que ocupan casi toda la frontera oeste de su territorio con cerca de 12 km de extensión. Las diferentes etapas de la explotación de estos campos (derrumbe, quema, plantío y cosecha) cuentan con la participación de un grupo determinado de la población (padres, hijos solteros, hijas casadas y yernos), aunque en ciertas aldeas, liderados por un cacique, este proceso se organiza con una participación más activa de otros segmentos del pueblo. En el primer caso, la producción de los campos de cultivo es destinada a solo un segmento de la aldea, mientras en el segundo, la cosecha se comparte entre todos los miembros de la aldea.

Otros elementos importantes de la alimentación básica de los Xerente, como miel, frutos y diversas raíces, los adquieren por recolección, al igual que las plantas medicinales. La pesca, importante fuente de alimento para este pueblo, ha decaído progresivamente debido al impacto de grandes obras de infraestructura (hidroeléctricas) realizadas en el río Tocantins. La caza también ha disminuido por la presión sobre los recursos naturales de la región.

Así, los Xerente están buscando otras fuentes de ingresos. La confección de artesanías para la venta – canastas, porras, arcos y flechas, collares etc. –, aunque muy desestimada por los habitantes regionales, es una de las principales actividades practicadas por el grupo, pues la materia prima (fibras de la palmera buriti, semillas, paja de coco etc.) es accesible para todos. Actualmente, algunos Xerente realizan actividades remuneradas para la Funai (conductores de vehículos, ayudantes en los puestos indígenas),  el Estado (docentes indígenas, agentes de salud) o se benefician de la jubilación de los mayores del grupo.

Organización social y cosmología

Participantes da festa de imposição dos nomes masculinos com cacetes, gravatas e cintos. Foto: Curt Nimuendaju/Museu Nacional, 1937
Participantes da festa de imposição dos nomes masculinos com cacetes, gravatas e cintos. Foto: Curt Nimuendaju/Museu Nacional, 1937

Estudios muestran que la característica principal del modo de vida de los pueblos de la familia Jê es la combinación un sistema tecnológico “simple” – adaptado a las condiciones ambientales – con un sistema sociocultural muy complejo. Esos sistemas se organizan a partir de un dualismo estructural que se manifiesta en una multiplicidad de mitades en los planos sociales. En el caso de los Xerente, se observa esta característica en la complejidad de los rituales, en los ceremoniales masculinos, grupos de dominación, edades, equipos deportivos etc., todos organizados a partir de relaciones de parentesco.

Este tipo de orden se fundamenta en la división cosmológica del mundo en dos mitades: Doí y Wahirê, el Sol y  la Luna respectivamente, los héroes míticos fundadores de la sociedad Xerente. La onza (huku) también forma parte de los mitos Xerente: fue la responsable de enseñarles el uso del fuego. La mitad Doí incluye los clanes  Kuzaptedkwá (“los dueños del fuego”),  Kbazitdkwá (“los dueños del algodón”) y  Kritóitdkwa (“los dueños del juego con la papa asada” o “dueños del caucho”). En la mitad Wahirê, están los clanes Krozaké, Kreprehí y Wahirê (este último lleva el mismo nombre de la mitad). Cada una de las mitades con sus respectivos clanes poseen una serie de obligaciones y deberes recíprocos. Las mitades, los seis clanes y los linajes que los constituyen son patrilineales, o sea, pasan del padre al hijo, del abuelo paterno al nieto o sobrino-nieto. De esa forma, cada uno de los clanes xerente posee un conjunto de nombres propios pasados de generación en generación, responsables de la identificación y distinción de los individuos Xerente en su organización social.

Dança ao redor das toras de corrida. Foto: Curt Nimuendaju/Museu Nacional, 1930
Dança ao redor das toras de corrida. Foto: Curt Nimuendaju/Museu Nacional, 1930

La pintura corporal es otro mecanismo fundamental para identificar y ubicar de manera más amplia a los Xerente en su universo sociocultural. Existen dos diseños pictóricos básicos que orientan esa forma de identificación: el trazo, indicador de los individuos que pertenecen a uno de los clanes de la mitad Wahirê, y el círculo, que indica la pertenencia a los clanes de la mitad Doí. Los adultos Xerente pintan sus cuerpos solamente en ocasiones ceremoniales. Los chicos, en cambio, lo hacen a diario. La pintura corporal en los adultos puede estar relacionada con distintos aspectos de la organización social y ceremonial – edad, tipos de fiesta, matrimonios, funerales etc. Los colores básicos de las tintas se obtienen de la siguiente manera: carbón mezclado con pau-de-leite (palo de leche) para el negro, semillas de achiote dan el rojo y el blanco es obtenido con plumaje de periquito o algodón. Antes de pintarlos, los cuerpos se untan con aceite de babaçu (un tipo de palmera). Los detalles – círculos o trazos – son esculpidos en pequeños trozos de tronco de buriti y utilizados como una suerte de “sello”.

En las célebres “corridas de tora” (competición en que dos equipos corren con un pesado  tronco de buriti en los hombros), la concepción dual de los Xerente también está presente y cada uno de los equipos –  Steromkwá y Htamhã – carga un tronco esculpido y decorado con motivos relacionados, respectivamente, a las figuras de la anaconda y de la tortuga . Uno de los atributos del líder espiritual (el pajé) es ornamentar los troncos para solicitar la protección de los espíritus de la selva. Actualmente, uno de los deportes más apreciados por los Xerente, aparte la corrida de troncos, es sin duda el fútbol.

Máscaras Padí com varas e cacetes. Foto: Curt Nimuendaju/Museu Nacional, 1937
Máscaras Padí com varas e cacetes. Foto: Curt Nimuendaju/Museu Nacional, 1937

La cosmovisión xerente está directamente asociada con los diferentes elementos de la naturaleza que los rodea. Con la  evangelización misionera – católica y protestante –, los indígenas han incorporado y transformado valores de estas religiones sin abandonar del todo los propios. Prueba de esto es la participación de los líderes espirituales indígenas en la vida social y política del grupo.

A excepción de tres grandes aldeas que todavía se mantienen con más de 150 personas cada una, las demás cuentan con un número de habitantes entre 10 a 15 personas. El sistema de residencia es uxorilocal, o sea, el yerno debe irse a vivir a la aldea (o a la casa) del suegro. En general, los Xerente no prohíben el matrimonio con mujeres no-indias, sin embargo reprochan explícitamente los casos en que mujeres Xerente se casan con no-indios. En ambos casos, todos los no-indios (hombres o mujeres) casados con individuos Xerente son incorporados a las redes de parentesco y, consecuentemente, a los sistemas ceremonial y político del grupo, con derechos y deberes idénticos a los que tienen los demás.

Política

Las relaciones políticas – expresadas en rituales, en la pintura corporal y, principalmente, por medio de intensas divisiones – están basadas en una serie de deberes y derechos estipulados por las relaciones de parentesco. Están orientadas también por las articulaciones contextuales entre las facciones indígenas y otros sujetos no-indígenas presentes en la región, como el Consejo Indígena Misionero (CIMI), la Procuratoria de la República (el colegio de abogados del Estado nacional), el gobierno de la provincia, la municipalidad, la Funai, la Misión Baptista etc. Las facciones xerente – agrupamientos de individuos (con lazos de parentesco y afines) que apoyan a uno o más líderes indígenas presentes en la región – viven en constante competencia por el dominio político de cada aldea, de la comunicación y de la articulación con los demás agentes no-indios.

Esta dinámica genera divisiones y disputas que tienen como resultado nuevas aldeas y arreglos políticos, sociales y ceremoniales. Para tener una idea, en 1988 había 9 aldeas xerente: hoy llegan a 33. Sin embargo, tales cambios no suponen necesariamente el rechazo de los vínculos de parentesco, ni ponen en riesgo la unidad interna del grupo. Los roles políticos de mayor autoridad son: cacique, pajé y miembro del consejo de ancianos (wawes).

Nuevas formas de liderazgo político han ganado terreno entre los xerente, por ejemplo la de director  de asociaciones y profesor indígena. En términos político-institucionales, los Xerente eligieron un  representante en la Cámara de la Municipalidad de Tocantínia por el periodo legislativo de 1992 a 1996. Debido a la inexperiencia y a las presiones anti-indígenas locales, se produjo un fuerte alejamiento entre el representante elegido y su grupo indígena, por lo que los Xerente desistieron de ese tipo de iniciativa. Por otro lado, en las elecciones municipales de Tocantínia en 1996, faltó muy poco para que se eligieran los dos candidatos xerente participantes en las elecciones. El número de electores Xerente – cerca de 600, entre hombres y mujeres – tiene gran relevancia en el escenario político local. Ha habido denuncias, por parte de los líderes indígenas, de que el proceso electoral ha sido manipulado (en la votación y particularmente en el conteo) en su perjuicio.

Existe cierto temor entre los habitantes no-indios de Tocantínia, que se espresa bajo la forma de  un “chiste”, de que esa municipalidad – ubicada dentro del territorio xerente – será “el primer municipio indígena del Brasil”. La primera experiencia directa de los Xerente con las asociaciones indígenas – la fundación y administración de la Asociación Indígena Xerente (AIX) de 1992 a 1995 – contó con el apoyo y la asesoría política del CIMI en cooperación con una ONG europea, de Luxemburgo, llamada  BRIDDERLECH DEELEN. En sus cuatro años de funcionamiento, la Asociación implementó una serie de proyectos económicos que abarcaba a todas las aldeas, lo que les proporcionó a los Xerente cierta autonomía frente a la complicada red local de relaciones económicas y políticas. La asociación finalizó sus actividades en 1995. Líderes xerente afirman que una de las principales razones para la finalización de la AIX sería la presión política local. A partir de 1998, los Xerente – ya con más experiencia en esta forma organizativa – fundaron tres nuevas asociaciones indígenas, cada una aglutinando las aldeas más próximas y teniendo en consideración sus relaciones políticas, de parentesco, ceremoniales y espaciales.

Salud y educación

Los Xerente presentan condiciones de salud bastante razonables, comparadas con la situación precaria de varios pueblos indígenas en el Brasil. La tasa de natalidad llega casi a un 4%, muy por encima de la media nacional. Enfermedades como malaria y fiebre amarilla, responsables por la drástica disminución del grupo hasta la década de 1960, ya están erradicadas. Hoy en día, las enfermedades de mayor incidencia entre los Xerente son la gripe, diarrea, bronquitis, neumonía, reumatismo, conjuntivitis, amigdalitis, sarna.

En las ciudades de Miracema y Tocantínia – las dos más visitadas por los Xerente –, se han registrado casos de SIDA entre los no-indios, lo que genera preocupación, puesto que los noviazgos y matrimonios interétnicos son bastante comunes. El alcoholismo también es considerado un problema grave entre los Xerente, sobretodo entre los hombres adultos, pues causa daños morales, debilita el organismo y lo torna más susceptible a enfermedades.

Se realiza ayuda  sanitaria en las aldeas y en las ciudades más próximas. En las aldeas, los agentes de salud son capacitados en cursos promovidos por la Funai, por la municipalidad de Tocantínia y por el gobierno de la provincia. En las ciudades, los Xerente acuden al consultorio del Sistema de Salud Unificado del Gobierno Federal (SUS). En Tocantínia, hay una maternidad y en Miracema, un hospital. También tienen la posibilidad de ser atendidos por el cuerpo médico de la Funai en la Casa del Indio, en el municipio de Gurupi.

Los Xerente han pasado por diversas experiencias educacionales: catequesis de frailes capuchinos (en la segunda mitad del siglo XIX) y dominicanos (en las tres primeras décadas del siglo XX). La formación bilingüe fue incentivada por los misioneros baptistas a partir de la década de 1950. Recientemente, a partir de la década de 1980, otros segmentos no-indígenas, como el CIMI, los funcionarios de la Funai, antropólogos, gobierno de la provincia y universidades, han proporcionado apoyo en forma no sistemática.

La enseñanza escolar formal en las aldeas, entregada por cerca de 30 docentes indígenas de ambos sexos (en proporción de casi uno por aldea), abarca los cuatro primeros años de la educación básica. Después del cuarto grado, la continuación de los estudios se vuelve más complicada debido a los problemas de transporte o de adaptación a las exigencias de las escuelas no-indígenas ubicadas en las ciudades de Miracema y Tocantínia. Aún así, algunos Xerente logran terminar la secundaria y recibirse de colegios técnicos de docencia, administración y contabilidad. Otra alternativa para los estudiantes que terminan el cuarto grado es cursar la escuela agrícola en Catalão, en la provincia de Goiás. En este caso, se van a vivir en la escuela. Actualmente, dos Xerente cursan el terciario en facultades de la provincia (ingeniería agrícola y administración de empresas).

Nota sobre las fuentes

Ese módulo es, en parte, una síntesis de diversas investigaciones realizadas sobre los Xerente durante el siglo XX. Las monografías etnográficas con informaciones más completas sobre el grupo fueron escritas por Curt Nimuendajú (en la década de 1930) y por Agenor Farias (en la década de 1980). Las investigaciones del antropólogo inglés David Maybury-Lewis (1956, 1963 y 1984) estudian las relaciones políticas y sus articulaciones en la estructura social del grupo y están publicadas en la compilación  Dialectical Societies (1979).

En el libro El Salvaje y el Inocente (1984), el mismo autor presenta un relato personal de sus experiencias de campo junto a los Xerente y Xavante de una forma más accesible al lector no-especializado. El artículo Pintura corporal y sociedad, los partidos Xerente (1992), de Aracy Lopes da Silva y Agenor Farias, subraya, como muestra el título, la importancia del uso de la pintura corporal en varios contextos de la vida social Xerente, además de presentar, de manera sucinta, las principales hipótesis de los trabajos de Curt Nimuendajú, David Maybury-Lewis y Agenor Farias. Recientemente, Suzana Guimarães (1996), en su tesis de maestría, realizó un análisis detallado sobre el uso de la escritura y la oralidad entre los Xerente.

La documentación sobre diversas cuestiones relacionadas con los Xerente es muy amplia (informes de impacto ambiental, procesos jurídicos, laudos antropológicos, reportajes de diarios etc.) y puede ser consultada en la Administración Regional de la Funai de la provincia de Tocantins, en el colegio de abogados públicos de Tocantins y el CIMI regional.

Además del autor de este texto, otros dos estudiantes de la Universidad de Brasília realizan investigaciones junto a los Xerente.

Fuentes de información

  • ALENCASTRE, José Martins Pereira de. Anais da Província de Goiás. Brasília : Sudeco/ Governo de Goiás, 1979.

 

  • AUDRIN, J. M. Entre sertanejos e índios do norte : o bispo/missionário Dom Domingos Carrérot. Rio de Janeiro : Agir, 1947.

 

  • AZANHA, Gilberto; LADEIRA, Maria Elisa. Estudo de Impacto Ambiental Hidrelétrica do Lageado : componente indígena sobre os Xerente. São Paulo : Themag Engenharia, 1996.

 

  • BRAGGIO, Silvia Lúcia Bigonjal. A instauração da escrita entre os Xerente : conflitos e resistências. Rev. do Museu Antropológico, Goiânia : UFGO, v. 3/4, n. 1, p. 19-42, jan./dez.99/00.

 

  • BRASIL, Americano. Cunha Mattos em Goyas, 1824-1826. Rev. do IHGB, Rio de Janeiro : IHGB, tomo 96, v. 150, p. 182-205, 1924.

 

  • FARIAS, Agenor José Teixeira Pinto. Fluxos sociais Xerente : organização social e dinâmica das relações entre aldeias. São Paulo : USP, 1990. 196 p. (Dissertação de Mestrado).

 

  • --------. Notícia histórica sobre os Akwen-Xerente. Boletim do MPEG, Série Antropologia, Belém : MPEG, v. 10, n. 1, p. 21-41, jul. 1994.

 

  • --------. Ritual e parentesco na sociedade Xerente contemporânea. Rev. de Antropologia, São Paulo : USP, v. 37, p. 309-31, 1994.

 

  • GORDON, Cesar. Aspectos da organização social Jê : de Nimuendajú à década de 90. Rio de Janeiro : Museu Nacional, 1996. (Dissertação de Mestrado)

 

  • GUEDES, Marymarcia. Siwiá Mekaperera-Suyá : a língua da gente - um estudo fonológico e gramatical. Campinas : Unicamp, 1993. (Tese de Doutorado)

 

  • GUIMARÃES, Susana Martelletti Grillo. A aquisição da escrita e diversidade cultural : a prática de professores Xerente. Brasília : UnB, 1996. 164 p. (Dissertação de Mestrado)

 

  • KRUNOMORI, Viturino. A história da andorinha "Brupahi". s.l. : Cimi-GO/TO, 1994. 28 p. (Mitologia do Povo Xerente, 4)

 

  • --------. A história do Wakedi "Wake Waskuze". s.l. : Cimi-GO/TO, 1995. 21 p. (Mitologia do Povo Xerente, 21)

 

  • --------. Ktekrsu Waskuze. s.l. : Cimi-GO/TO, 1993. 27 p. (Mitologia do Povo Xerente, 3)

 

  • --------. Kunmã krewatbroze waskuze. s.l. : Cimi-GO/TO, 1991. 32 p. (Mitologia do Povo Xerente, 1)

 

  • --------. Sruru : a história do "Sete Estrelo". s.l. : Cimi-GO/TO, 1992. 20 p. (Mitologia do Povo Xerente, 2)

 

  • LUZ, Edward Mantoanneli. As festas Xerente : ritual e política em uma situação de liminaridade nas relações interétnicas entre a sociedade Xerente e parcelas da sociedade nacional. Brasília : UnB, 1999. (Monografia de Graduação)

 

  • MAGALHÃES, Basílio. Prefácio de "Algumas notas sobre os Xerente". Rev. do Instituto Histórico e Geográfico Brasileiro, Rio de Janeiro, IHGB, tomo 101, v. 155, 1927.

 

  • MAYBURY-LEWIS, David. Dialectical societies : the Gê and Bororo of Central Brazil. Cambridge : Harvar University Press, 1979.

 

  • --------. On Martius’ distinctions between Shavante and Sherente. Rev. do Museu Paulista, São Paulo : Museu Paulista, n. 16, p. 263-88, 1974.

 

  • --------. O selvagem e o inocente. Campinas : Ed. da Unicamp, 1990. 430 p.

 

  • --------. A sociedade Xavante. São Paulo : Francisco Alves, 1984. 400 p.

 

  • MONSERRAT, Ruth. Línguas indígenas no Brasil contemporâneo. In: GRUPIONI, Luís Donizete Benzi (Org.). Índios no Brasil. Brasília : Ministério de Educação e Desporto, 1994. p. 93-104.

 

  • NIMUENDAJÚ, Curt. The Serente. Los Angeles : The Southwest Museum, 1942. 116 p.

 

  • OLIVEIRA, José F. Os Cherentes aborígenes do Brasil Central. Rev. do Instituto Histórico e Geográfico do Brasil, Rio de Janeiro : IHGB, tomo 20, p. 14-25, 1921.

 

  • PALACIN, Luiz. Coronelismo no extremo norte de Goiás. Goiânia : UFGO/Loyola, 1990.

 

  • PAULA, Luís Roberto de. A dinâmica faccional Xerente : esfera local e processos sociopoliticos nacionais e internacionais. São Paulo : USP, 2000. 287 p. (Dissertação de Mestrado)

 

  • --------.Descaminhos do Programa de Compensação Ambiental. In: Ricardo, Carlos Alberto; Ricardo, Fany. (Org.). Povos Indígenas no Brasil. São Paulo: Instituto Socioambiental (ISA), 2006, v. 2005, p. 712-714.

 

  • --------. Estudo de Impacto Ambiental da hidrovia Araguaia-Tocantins : diagnóstico sócio-econômico e avaliação de impacto aos Xerente. s.l. : Ahitar, 1998. 89 p.

 

  • --------. Plano de manejo ambiental sobre a pavimentação da TO-010 : componente indígena sobre os Xerente. Palmas : Secretaria de Transporte, 1998.

 

  • POHL, Johann Emanuel. Viagem no interior do Brasil (1817-1821). São Paulo : Edusp ; Belo Horizonte : Itatiaia, 1976. 417 p. (Reconquista do Brasil, 14)

 

  • POLECK, Lydia (Org.). Cobras da Área Xerente. Goiânia : UFGO ; Brasília : Funai, 1994. 21 p. (Textos Indígenas, Série Natureza)

 

  • -------- (Org.). Festas indígenas Xerente. Goiânia : UFGO ; Brasília : Funai, 1994. 27 p. (Textos Indígenas, Série Cultura)

 

  • -------- (Org.). Receitas Xerente. Goiânia : UFGO, 1998. 52 p. (Textos Indígenas, Série Receitas)

 

  • QUEIROZ, Maria Isaura Pereira de. A noção de arcaísmo em etnologia e a organização social dos Xerénte. In: SCHADEN, Egon. Leituras de etnologia brasileira. São Paulo : Companhia Editôra Nacional, 1976. p. 127-38.

 

  • RAVAGNANI, O. M. Aldeamentos goianos em 1750 : os jesuítas e a mineração. Rev. de Antropologia, São Paulo : USP, v. 30/32, p. 111-32, 1989.

 

  • --------. A experiência Xavante com o mundo dos brancos. Araraquara : Unesp, 1991. (Dissertação de Mestrado)

 

  • REIS, Francisco Carlos Oliveira. Aspectos do contato e formas socioculturais da sociedade Akwe-Xerente (Jê). Brasília : UnB, 2001. 128 p. (Dissertação de Mestrado)

 

  • --------. Os rituais de nominação xerente e o contexto de contato. In: PEIRANO, Mariza G. S.,org. Análises de rituais. Brasília : UnB, 2000. p. 63-80. (Série Antropologia, 283)

 

  • --------. Subsistência Akwê-Xerente : formas de manejo do ecossistema e projetos desenvolvimentistas em um grupo Jê. Brasília : UnB, 1999. (Dissertação de Graduação).

 

  • SCHROEDER, Ivo. Política e parentesco nos Xerente. São Paulo : USP, 2006 (Tese de Doutorado)

 

  • SILVA, Aracy Lopes da Silva. Dois séculos e meio de história Xavante. In: CUNHA, Manuela Carneiro da (Org.). História dos índios no Brasil. São Paulo : Companhia das Letras/ SMC, 1992. p. 357-78.

 

  • --------. Nomes e amigos : da prática Xavante a uma reflexão sobre os Jê. São Paulo : USP, 1986. (Antropologia, 6)

 

  • --------. Pequenos “xamãs” : crianças indígenas, corporalidade e escolarização. In: SILVA, Aracy Lopes da; MACEDO, Ana Vera Lopes da Silva; NUNES, Ângela (Orgs.). Crianças indígenas : ensaios antropológicos. São Paulo : Global ; Mari-USP, 2002. p. 37-63. (Antropologia e Educação)

 

  • --------; FARIAS, Agenor T. P. Pintura corporal e sociedade, os "partidos" Xerente. In: VIDAL, Lux (Org.). Grafismo indígena. São Paulo : Nobel/Edusp, 1992. p. 89-116.

 

  • SILVA, Otávio de Barros. Breve história do Tocantins e de sua gente : uma luta secular. Araguaína : Solo, 1997.

 

  • SOUSA FILHO, Silval Martins de. A aquisição do português oral pela criança Xerente. Goiânia : UFGO, 2000. 180 p. (Dissertação de Mestrado)

 

  • TAGGIA, Rafael (Frei). Mappa dos índios Cherentes e Chavantes na nova povoação de Teresa Cristina do rio Tocantins, aldeados em 24/06/1851. Rev. do Instituto Histórico e Geográfico do Brasil, Rio de Janeiro : IHGB, tomo 19, p. 119-22, 1856.

 

  • VIANNA, Urbino. Algumas notas sobre os Xerente. Akuen ou Xerente. Ligeiras notas para a grammatica Skuen. Rev. do Instituto Histórico e Geográfico do Brasil, Rio de Janeiro : IHGB, tomo 101, v. 155, p. 6-96, 1927.

 

  • WENZEL, Eugênio Gervásio. Laudo Antropológico processo nº 93.800-5, Justiça Federal/Seção Judiciária do Estado de Tocantins. s.l. : s.ed., 1995. 54 p. (AI: Xerente e Funil)